martes 9 de febrero de 2010

Rima XIII




—Allá está la cumbre.
—¿Qué miras?
—Un astro.
—¿Me amas?
—¡Te adoro!

—¿Subimos?
—¡Subamos!

—¿Qué ves?
—Una aurora
fugitiva y pálida.
—¿Qué sientes?
—Anhelo.
—Ésa es la esperanza.

—¡Qué alientos de vida!
¡Qué fuegos de sol!
¡Qué luz tan radiante!
—¡Ese es el amor!

—¿Qué ves a tus plantas?
—Un profundo abismo.
—¿Tiemblas?
—Tengo miedo...
—¡Ese es el olvido!

Pero no tiembles ni temas:
bajo el sacro cielo azul,
para el que ama no hay abismos,
porque tiene alas de luz.

Ruben Dario.







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